Nuevos modelos 2025
La suavidad de un tono lavanda, la calidez de un beis arena, la frescura de un verde pistacho. El Oyster Perpetual está disponible en toda una variedad de matices que colorean un nuevo surtido de esferas. Son semblantes que celebran la unión entre las tonalidades pastel, la intensidad de la laca y el aterciopelado de un acabado mate.
Rolex amplía la gama Oyster Perpetual —reputada por la variedad y originalidad de sus diferentes rostros— con esferas lacadas en tonos pastel, suaves a la par que ligeros.
«Lavender», beis o «pistachio», estas nuevas esferas lacadas se distinguen además por su acabado mate, una combinación que no figura en el actual catálogo de la marca.
La esfera lacada mate lavender se presenta en el Oyster Perpetual 28 y la esfera lacada mate beis, en el Oyster Perpetual 36. En cuanto a la esfera lacada mate pistachio, viste principalmente el Oyster Perpetual 41 que, por otra parte, ha evolucionado gracias a una caja Oyster rediseñada y a un cierre Oysterclasp cuyo grosor se ha reducido.
El Oyster Perpetual 28 está equipado con el calibre 2232, mientras que el Oyster Perpetual 36 y el Oyster Perpetual 41, por su parte, están dotados con el calibre 3230. Estos dos movimientos a la vanguardia de la tecnología relojera ofrecen las funciones esenciales: horas, minutos y segundos.
La quintaesencia del Oyster
El Oyster Perpetual es el heredero directo del Oyster original, primer reloj de pulsera hermético del mundo, sobre el que Rolex ha construido su reputación desde 1926. Estos relojes poseen todos los atributos fundamentales de la colección Oyster Perpetual, a saber, precisión cronométrica, hermeticidad de la caja Oyster y cuerda automática del movimiento por rotor Perpetual. Están fabricados exclusivamente en acero Oystersteel y presentan acabados cuidados: son la forma más depurada del cronómetro de muñeca. Estos relojes en esencia atemporales se reinventan constantemente y han ido incorporando de forma gradual las innovaciones técnicas de la marca. Gracias a sus colores y al diseño de su esfera, que varían y evolucionan, presumen de estar siempre de rabiosa actualidad.
Caja Oyster, símbolo de hermeticidad
Ejemplo de solidez y elegancia, la caja Oyster del Oyster Perpetual 28, el Oyster Perpetual 36 y el Oyster Perpetual 41, de un diámetro de 28 mm, de 36 mm y de 41 mm respectivamente, garantiza una hermeticidad de hasta 100 metros de profundidad. La carrura se trabaja a partir de un bloque macizo de acero Oystersteel y está coronada por un bisel abombado y pulido. La corona de cuerda Twinlock, provista de un sistema de doble hermeticidad, se enrosca sólidamente a la caja. El cristal está realizado en zafiro prácticamente imposible de rayar y presenta un tratamiento antirreflejos. Totalmente hermética, la caja Oyster protege de forma óptima el movimiento que alberga en su interior.
Calibres 2232 y 3230
El Oyster Perpetual 28 está equipado con el calibre 2232, y el Oyster Perpetual 36, así como el Oyster Perpetual 41, están dotados con el calibre 3230. Concentrados de tecnología, estos movimientos mecánicos de cuerda automática —completamente desarrollados y manufacturados por Rolex— presentan un elevado rendimiento, especialmente en materia de precisión, autonomía, comodidad de uso y fiabilidad.
Los calibres 2232 y 3230 llevan un mecanismo de cuerda automática por rotor Perpetual. El primero garantiza una reserva de marcha de aproximadamente 55 horas. En cuanto al segundo, posee una reserva de marcha de aproximadamente 70 horas gracias a la arquitectura de su barrilete y al rendimiento superior de su escape.
Brazalete Oyster
Los relojes de la gama Oyster Perpetual están dotados de un brazalete Oyster. Este brazalete metálico de tres elementos, desarrollado a finales de la década de 1930, destaca por su solidez.
En estos relojes, el brazalete está fabricado en acero Oystersteel y provisto de un cierre desplegable Oysterclasp. Dispone del cómodo sistema de extensión rápida Easylink, desarrollado por Rolex, que permite ajustar fácilmente su longitud en torno a unos 5 mm.
Certificación de Cronómetro Superlativo
Como todos los relojes Rolex, el Oyster Perpetual 28, el Oyster Perpetual 36 y el Oyster Perpetual 41 cuentan con la certificación de Cronómetro Superlativo redefinida por Rolex en 2015. Esta denominación atestigua que cada reloj que sale de los talleres de la marca ha superado con éxito una serie de pruebas llevadas a cabo por Rolex en sus laboratorios internos y con arreglo a sus propios criterios, que siguen a la certificación oficial del movimiento por parte del Control Oficial Suizo de Cronómetros (COSC). Las pruebas de certificación internas se efectúan al conjunto del reloj, una vez encajado el movimiento, con el fin de garantizar su rendimiento superlativo en la muñeca en materia de precisión, hermeticidad, cuerda automática y autonomía. La precisión de un Cronómetro Superlativo Rolex es del orden de –2 /+2 segundos al día (la desviación de marcha tolerada por la marca para un reloj terminado es mucho menor que la admitida por el COSC para la certificación oficial del movimiento por sí solo).
El estatus de Cronómetro Superlativo se simboliza mediante el sello verde que incluyen todos los relojes Rolex y que va acompañado de una garantía internacional de cinco años.